Los procesos asociados a la exactitud en la preparación de un pedido, como en la rapidez con la que este se ejecuta, en el Centro de Distribución, tiene un impacto directo ¨aguas abajo¨, es decir en las ventas. La experiencia de compra, que todos queremos tener, cuando visitamos el retail, tiene que estar asociada en lo más básico o primario que buscamos, y esto es satisfacer una necesidad, que se traduce en conseguir el producto que buscamos, de manera fácil, amena, hasta divertida, al menos eso nos quiere otorgar el mercado. Esto se asocia, en poder encontrar, el modelo, color, serie, talla, peso, etc., que buscamos. Este objetivo primario en un consumidor, agregado con otros beneficios, programas de fidelización, buena atención del vendedor, y otros agregados, forman parte de la llamada, Experiencia de Compra, que muchas empresas desean brindar a sus clientes. Por tanto, debemos considerar las operaciones internas del centro de distribución como parte del nivel de satisfacción del cliente, en conclusión, una parte importante de todo aquello que el cliente valora y que da confianza en la compañía.

Un almacén moderno debe soportar una gestión logística compleja, que abarca desde la coordinación y formación del equipo humano, la automatización de procesos repetitivos, y la planificación estratégica y táctica, con el objetivo de mejorar el tiempo de servicio al cliente con el menor número de recursos posibles (Productividad).

En una operación logística, siempre estará presente, para llevar a cabo los objetivos mencionados, los gastos en que incurrimos para alcanzarlos. Es decir, no solo es lograr el objetivo, si no de como los logramos, y a que costo. Dentro de un centro de distribución las tareas asociadas al surtido, preparación o picking de los pedidos, es probablemente la que concentra la mayor cantidad de recursos, la que genera más gasto, y en donde más coordinación y planificación debemos invertir, buscando la eficiencia necesaria, haciendo más rentables las actividades de este proceso.

Mejorar el picking implicará también un beneficio directo en el cliente, el cual percibirá de manera inmediata, la reducción de errores, mayor precisión en inventario, menor plazo en las entregas, imagen de mayor control sobre lo que hacemos, en definitiva, se aporta un valor añadido que mejora nuestra percepción comercial.

Las mejores prácticas de gestión logística requieren planificación, trabajo, adaptación, perseverancia y constancia, y están basadas en metodologías conocidas que cualquiera puede aprender y ejecutar. Si nos preguntamos por qué unos almacenes se gestionan con éxito y otros con menos fortuna, podemos afirmar, que la gran diferencia está en la capacidad que tengamos para adaptarnos a tiempo y mantener las mejoras alcanzadas a lo largo del tiempo. Desde luego que el apoyo de la tecnología resulta esencial pero no es lo único que nos posibilita mejorar el picking. El secreto está en saber cómo hacerlo, cuándo hacerlo y qué hacer para satisfacer a nuestro cliente.

Cada organización tiene sus propios procesos, y forma de hacer las cosas, sin embargo, creemos que hay algunas buenas prácticas que siempre deben ser consideradas en un centro de distribución, transversales a cualquier industria. Esperamos comentar cada semana cada punto que creemos importante y que la consideramos buenas prácticas en el picking. La primera, que queremos comentar y analizar esta semana es:

1.-Recorridos y Traslados Eficientes

En el proceso de picking, hemos llegado a medir que el 15% del tiempo el trabajador no está tomando un producto, dejándolo, o tampoco se está movilizando de una ubicación a otra. Por otra parte, el 85% del tiempo efectivo de trabajo, en general, el trabajador se está trasladando. Y cuando está tomando un producto, el 75% del tiempo involucrado se encuentra asociando la orden recibida, por el WMS, papel u otro medio, a la toma de decisión de validar que esta frente a la ubicación correcta, si el producto que toma es el correcto, y si es la cantidad correcta. Por lo tanto, si queremos optimizar nuestros tiempos, lograr eficiencias y buscar mayor productividad, lo primero que debemos atacar es el tiempo de traslado.

El tiempo de traslado representa casi un 72% del total del tiempo invertido en el picking. Por lo tanto, debemos tomar y analizar lo siguiente:

En resumen, un recorrido es eficiente, cuando el colaborador, se desplaza de manera lógica, sin regresar a una locación por la cual paso, sacando la mayor cantidad de unidades de una ubicación, la cual está debidamente señalizada, registrando en alguna herramienta tecnológica en tiempo real, lo que ha tomado de una posición, de tal manera, que la organización, conoce el inventario on line de toda la bodega y sus posiciones virtuales. Así, si logramos optimizar el traslado de cada individuo, automáticamente estamos impactando en el 72% del tiempo del picking, creemos que es una buena forma de empezar a optimizar nuestros trabajos de surtido.